Horizontes Fragmentados.
Paloma Torres ocupa un lugar único en la historia reciente del arte contemporáneo. Y entre más se convive con su obra y se le conoce, más se sabe con certeza que su importancia no hará sino crecer. Son muchas las razones para ello. Las más inmediatas son contundentes. Merecen y requieren ser revisadas y pensadas con tacto en los ojos, con ojos en la piel. Porque su obra es una seductora invitación a pensar con la piel, siguiendo y desarrollando aquella invitación del escritor e historiador del arte Damián Bayón, quien nos incitaba a situarnos frente al arte contemporáneo con una enorme disponibilidad sensorial para abrir nuestra mente a los sentidos y, como él decía, pensar con los ojos. Lo curioso es que no sea una artista contemporánea más que practica la cerámica como si diera casi lo mismo el material en el que surge su obra. No es una pintora y escultora que simplemente use entre otros materiales el barro. Si desde el campo usual de la cerámica ella es más bien una escultora, como artista plástica de la escultura es ceramista plena.( Ver galería aquí)
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